República de El Salvador

EL SALVADOR

El Salvador, oficialmente República de El Salvador, ubicado en América Central, en el litoral del océano Pacífico, posee una extensión territorial de 20 742 km². Para el año 2014 contaba con una población estimada en 6 279 783 habitantes. Se divide en 14 departamentos que geográficamente están agrupados en tres zonas, las cuales son: Occidental, Central y Oriental. Cada departamento está fraccionado en municipios, que hacen un total de 262, los cuales tienen autonomía en lo económico, técnico y en lo administrativo.

Posee una amplia flora y fauna, para el 2010 el número de áreas naturales protegidas en el país era de 70. Entre ellas destacan el Parque Nacional de los Volcanes, que comprende a tres importantes volcanes de la cordillera Apaneca-Ilamatepec: el Izalco, Santa Ana y Cerro Verde; el Parque Nacional Montecristo, parte de la reserva de la biosfera Trifinio; Parque Nacional El Imposible; Volcán Tecapa, en el que se ubica también la laguna de Alegría; Parque Nacional El Boquerón en el volcán de San Salvador; el arrecife Los Cóbanos; complejo Conchagua; el Parque del Bicentenario, etc. También existen sitios RAMSAR como el complejo Jaltepeque, laguna El Jocotal, Bahía de Jiquilisco, embalse del Cerrón Grande, Laguna de Olomega y complejo Güija, en las que habitan aves y otras muchas especies.

El Salvador se encuentra en el cinturón de Fuego del Pacífico razón por la cual su territorio volcánico es muy activo, se encuentra también en la zona climática tropical y ofrece condiciones térmicas similares durante todo el año.

En cuanto al turismo, El Salvador ha hecho grandes esfuerzos para promocionarse como destino turístico. Para 2014, aproximadamente 1, 345,000 personas visitaron el país. Para facilitar el turismo para extranjeros y nacionales el Ministerio de Turismo ha propuesto diferentes rutas, las cuales son las siguientes:

  • Ruta Arqueológica

Joya de Cerén, San Andrés, Santa Ana, Chalchuapa, Tazumal, Casa Blanca.

  • Ruta Artesanal

Ilobasco, Suchitoto, San Sebastián, Cihuatán, Colima, La Palma, San Ignacio, El Pital, Las Pilas, Miramundo, Citalá, Iglesia del Pilar.

  • Ruta de La Paz

Perquín, Cacaopera, Arambala, Corinto,San Fernando.

  • Ruta de las Mil Cumbres

Bosque de Chaguantique, Bahía de Jiquilisco, Volcán de Tecapa y Laguna de Alegría, Berlín, Alegría.

  • Ruta Rural y Cultural

Concepción de Ataco, Nahuizalco, Ilobasco, La Palma San Sebastián, Cihuatán, Joya de Cerén, San Andrés, Santa Ana, Chalchuapa, Tazumal, Casa Blanca, Iglesia Santiago Apóstol, Suchitoto, Panchimalco.

  • Ruta Sol y Playa

Playas de El Salvador:

Zona Central: Playa el Palmarcito, El Sunzal, El Tunco, La Paz, San Diego, Costa del Sol y Estero de Jaltepeque, El Zonte.

Zona Occidental: Playa de la Barra de Santiago, Metalío, Los Cóbanos,

Zona Oriental: Bahía de Jiquilisco, Playa El Espino, El cuco, Las Flores, Las Tunas, Torola, Playas Negras, El Tamarindo y el Golfo de Fonseca.

  • Ruta de Las Flores

Salcoatitán, Nahuizalco, Juayúa, Apaneca y Concepción de Ataco.

Ruta de Los Volcanes

Cerro Verde, Izalco y Santa Ana.

 

CULTURA

La cultura popular de El Salvador comprende tradiciones y costumbres ancestrales, provenientes de las culturas prehispánicas, que se fusionaron con las costumbres españolas. Los núcleos de población más representativos y tradicionales se localizan en las zonas de los izalcos, nonualcos, alrededores de San Salvador y Cacaopera. Entre las expresiones materiales del folclore salvadoreño, se incluyen elementos como la artesanía, en la que existen importantes centros de producción en Nahuizalco, La Palma o Ilobasco; y los objetos incluyen diversos tipos de alfarería, cerámica, jarcia, cestería, barro cocido, juguetes, pirotecnia, etc.

COCINA TÍPICA

El maíz, utilizado por muchos pueblos de América, es el ingrediente principal de la cocina típica salvadoreña. El platillo por excelencia es la pupusa, que tiene un día nacional que se celebra cada segundo domingo de noviembre. Otros alimentos populares elaborados de maíz son: las tortillas, muy importantes en la alimentación diaria de los salvadoreños; así como los tamales; variedades de atoles como el de atol de elote, piñuela, shuco o chilate; y bocadillos como las riguas; tustacas y totopostes; y la chicha de maíz como bebida. 

Además existen festivales del jocote, del maíz, también conocidos como atoladas, que son celebrados en el segundo semestre de cada año en diversas poblaciones del país, usualmente en agosto. Estos festines pueden tener un carácter familiar. Aparte del maíz, el frijol es otro ingrediente muy utilizado en la cocina salvadoreña.

Otros platillos tradicionales son: gallo en chicha, sopa de gallina, sopa de patas, consomé de garrobo, sopa de frijoles con cerdo y masitas, nuegados de yuca, buñuelos de huevo, yuca con chicharrón, ayote en miel, torrejas en miel, y pan con pavo, entre otros.

 

LITERATURA SALVADOREÑA

El Salvador ha visto nacer a muchos artistas y escritores de gran talento. Durante la época independentista en la provincia de San Salvador predominaba la oratoria, y en los primeros años de la república se desarrolló una etapa Neoclásica cuyos iniciadores fueron Miguel Álvarez Castro, Enrique Hoyos, e Ignacio Gómez. Ya a mediados del siglo XIX existió una primera generación romántica con autores como Juan José Cañas, Francisco Esteban Galindo, y Antonia Galindo. La segunda corriente romántica tuvo entre sus exponentes a Francisco Gavidia, quien fue también uno de los iniciadores del Modernismo en Centroamérica; así como Román Mayorga Rivas, y Vicente Acosta, entre otros.

El final del siglo vio nacer a Alberto Masferrer quien destacó con un pensamiento social, el cual dejó plasmado en su obra periodística, oratoria, y ensayística. En esa época también figuraban Arturo Ambrogi, notable autor del impresionismo literario; y José María Peralta Lagos, conocido costumbrista. Poetas de la época fueron: Ramón de Nunfio, Alfonso Espino, Alberto Rivas Bonilla, o Sarbelio Navarrete; y entre los prosistas: Francisco Herrera Velado, Carlos Serpas, Miguel Ángel Espino y Alberto Guerra Trigueros, entre otros. Literatos de la generación de los años 1910 y 1915 fueron: Alfredo Espino, Vicente Rosales y Rosales, Raúl Contreras, o Julio Enrique Ávila.1

A partir de los años 1920 apareció otra generación de autores salvadoreños, entre los que destacan Salvador Salazar Arrué (Salarrué), que es considerado el mejor cuentista salvadoreño; Claudia Lars, una de las mejores voces femeninas de la lírica hispanoamericana del siglo XX; así como Serafín Quiteño, o Lilian Serpas. Otros autores del siglo XX son: Quino Caso, Pedro Geoffroy Rivas, Hugo Lindo, Alice Lardé de Venturino, Ricardo Trigueros de León, Matilde Elena López, y el fabulista León Sigüenza.

Asimismo, existió el grupo denominado de la «Generación comprometida», que incorporaba a Ítalo López Vallecillos,Waldo Chávez Velasco, Irma Lanzas, Álvaro Menen Desleal, José Roberto Cea, Eugenio Martínez Orantes y Tirso Canales, entre otros; y el Círculo Literario Universitario Salvadoreño de Roque Dalton, Jorge Arias Gómez, Manlio Argueta y Roberto Armijo; tras estas generaciones surgieron poetas como David Escobar Galindo, y provenientes de grupos literarios como Luis Melgar Brizuela, Julio Iraheta Santos o Jaime Suárez Quemain.

Otros literatos contemporáneos son: Horacio Castellanos Moya, Francisco Andrés Escobar, Miguel Huezo Mixco,Berne Ayalá, Jacinta Escudos, Carmen González Huguet, Ricardo Lindo, Rafael Menjívar Ochoa, Otoniel Guevara, Yanira Soundy, Rafael Mendoza y Silvia Elena Regalado, por mencionar algunos.

La joya más valiosa de El Salvador, además de su naturaleza y colorido es su gente. Los salvadoreños son personas cálidas, muy humanas, trabajadoras y nunca se rinden. Ya lo decía Roque Dalton en su “Poema de Amor”.